martes, agosto 08, 2006

De Patito Feo a Pseudo-Cisne

Al igual que con Carrie Bradshaw, mi vida ha estado siempre debatida entre un Mr. Big y un Aidan, como imagino que os habrá pasado a la mayoría de vosotras.
EL PATITO FEO
Siempre había sido de las que en el colegio era el clásico "patito feo". Todas mis amigas tenían muchísimos pretendientes y yo..."Amigas-10, Ana-0", jijiji. Todo empeoró cuando mi querida madre decidió que el pelo corto me quedaría muy bien para celebrar mi último año de colegio, así que, no sé cómo, pero me convenció de lo bien que me quedaría. Eso coincidió con que me pusieron un precioso "braquets" en los dientes y, además, llevaba unas gafas de tamaño avión... vamos, que Betty la fea, a mi lado, era una toda una princesa de cuento. Es más, al cortar mi pelo, como lo tengo rizado, se me quedó tipo Afro, así que al día siguiente y durante bastante tiempo, tuve que soportar motes del tipo "La Toya Jackson", Me cantaban "I´ve got the power" de Tina Turner y todo ese tipo de cosas que dicen los mamoncetes de colegio.
Lo peor de todo era que a mí me encantaban todos los chicos, debe ser que tenía puesto el listón muy bajo, por aquello de que no podía conseguir a ninguno, así que... Recuerdo que, al salir de la clase, había un corrillo de chicos del colegio que esperaban a que las "guapas" de la clase salieran. Si salía yo por la puerta... como que se apartaban y alzaban la mirada para ver si conseguían ver a las que realmente merecían la pena. Supongo que por eso desarrollé un buen sentido del humor y más inteligencia y me dió por dedicarme a escribir y demás en mis ratos libres... aunque un buen día iba a cambiar todo un poco como en los cuentos.


EN EL INSTITUTO

Al fin llegó el día en que abandoné el colegio y mis padres se compraron otra casa un poco lejos de donde yo vivía por aquel entonces. Nos mudamos a Tres Cantos, en Madrid donde me tocaba empezar el Instituto aquel año.

Conocí a una chica que se llamaba Esther, que era mi vecina, y juntas nos dábamos ánimos del tipo "Tranquila, que me han comentado que en el Instituto se liga un montón". Y yo estaba que me salía de la emoción. Además, coincidió que, al fin, tras 4 años de sufrimiento, me quitaron el "aparato de los dientes" y he de admitir que me los dejaron muy bien. Todo eso sumado al hecho de que ya me había crecido algo el pelo y ahora lo llevaba a media melenita. Así que ya iba pareciendo una chica :-)

Aquel fue el primer año de instituto y uno de los mejores de mi vida.

Me resultaba extraño ver que los chicos me miraban y hasta incluso oía rumores de que le gustaba a tal o cual chico. Todo era divertido y novedoso para mí, después de lo "regular" que lo había pasado en el colegio.

Así que, justo antes de acabar el curso, un gran amigo mío por aquel entonces, pongámosle J, me presentó a mi primer Mr. Big aunque yo no lo sabía, claro...