domingo, septiembre 24, 2006

Odisea en el Supermercado

¿No os ha pasado nunca que, después de haber estado comprando en los supermercados, en todos y sin excepción, al llegar a pagar hacéis un análisis pormenorizado del panorma?. Es decir, analizáis el número de personas por caja que hay y hacéis una estimación del tiempo en proporción que podréis tardar en pagar basándoos en el número de gente que aguarda la cola y en el tamaño de sus "carritos". Después hacéis la media aritmética y os fijáis en la cajera/cajero que, aparentemente, va más rápido. Eso os lo dicen sus ojos. Aparentemente os dirigís corriendo hacia la elegida, guiados por un instinto de supervivencia basado en "yo soy el mejor eligiendo". Y pensáis... "según mis cálculos en 3,5 mins. habré salido de este infierno". Y, de repente, os dais cuenta de que todas las cajas empiezan a abanzar menos la tuya. Y no te lo explicas!!!. Tú lo habías calculado todo!!. ¿Qué está fallando?. Te has colocado en la caja con menos gente y con cesta en lugar de carrito. Y además, la cajera parecía la más ágil y espabilada... así que.. te desesperas. Empiezas a impacentarte... los minutos pasan y pasan y parece que todo el mundo se larga de allí menos tú - pringao!-. Entonces, acabas poniendo cara de mala hostia. Miras a todo el mundo agriamente. En especial odias al que está pagando céntimo a céntimo a la cajera. Todo el mundo empieza a hacer comentarios desagradables sobre el momento que vivimos. Así que la cajera se pone chula y decide ir "más lento" si cabe.
Ahí se va a formar una buena... De repente, alguien te empuja con el cabreo, tú que le respondes lanzándole ketchup a la camisa. El otro que reacciona mal y te lanza una lechuga en toda la cara. Alguien saca de pronto una tarta y la lanza y mancha a todos los energúmenos histéricos allí "esperadores oficial de la cola". Allí que todo empieza a liarse. La cajera que se cabrea y cada vez más despacio y más despacio. Así que alguien dedice saltar sobre ella. Todos se revelan y empiezan a huir como locos del supermercado. Las cajeras entonces se arman y disparan con taquitos de monedas cual antidisturbios. Los psicópatas que esperábamos la cola huímos con las provisiones arrasando con todo a nuestro paso... y, de repente... un sudor frío recorre tu frente.. y oyes cómo alguien te sacude fuertemente y te pregunta: "¿Estás bien?.. tranquila, despierta... estabas teniendo una pesadilla....!!!".
Ufffffffff, menos mal,... al menos, no tendría que ir a la compra hasta la semana siguiente y eso me consoló.
PD.: La moraleja de esta historia es que hagáis lo que hagáis, os fijéis en quien os fijéis, compréis lo que compréis... siempre os pondréis en la peor fila de todas, ... SIEMPRE, SIEMPREEE!

lunes, septiembre 18, 2006

Sólo estoy mirando, gracias!

Es la clásica frase que soltamos a la "clásica dependienta" que nos hace la "clásica pregunta" de... ¿Le puedo ayudar en algo?. Y es que es entrar en una tienda de cosméticos y allá que van como "buitres carroñeros" cuando te ven huntándote la mano con coloretes y sombras de ojo. Siempre hay una dependienta al acecho que te observa de lejos y se va acercando poco a poco, con la música de la película "Tiburón"de fondo. Os miráis, se dirige hacia tí... tú intentas esconderte un poco entre los stand de la tienda, pero... te das la vuelta y allí está ella con su típica frase: "¿Te puedo ayudar en algo?". NOOOO. Si necesitara ayuda ya te la habría pedido.
En realidad, lo que pasa es que desconfían de nosotros. A mí me ha pasado a veces que mientras pruebo cosas te vigila todo el mundo como si fueras un ladrón de bancos y estuvieras a punto de "dar el palo". Los guardas van mandándose mensajes en clave por el walky-talky haciendo referncia a tu "aspecto-raro-mientras-te-pruebas-colorete-sobre-la-mano", entonces es cuando envían a las dependientas a asegurarse que no eres un capo de la mafia y no pretendes robar toda la tienda. Por eso te hacen la clásica pregunta, no porque realmente quieran ayudarte a elegir algo.
Y esto está realmente claro, porque después de responder "sólo estoy mirando, gracias" entienden el protocolo y desaparecen, pero... "literalmente". Vamos, que ya no les vuelves a ver el pelo. Es más, si al final necesitas ayuda o quieres pagar algo, tienes que utilizar un cuerno de dragón para que alguien aparezca por la "ahora desértica tienda". Que, en una ocasión, tuve que coger lo que me quería llevar, caminar hacia la puerta de la tienda y pasar el objeto en cuestión por los "detectores" de la salida para que saltaran las alarmas y apareciera alguien por allí para cobrarme...

Volviendo a lo de antes, es realmente incómoda la situación que se dá durante los instantes del "te puedo ayudar en algo" y el "no, gracias, sólo estamos mirando (si vas con una amiga, por ejemplo). Es un momento terrible en el que parece no pasar el tiempo. Me recuerda mucho a la situación del famoso "ascensor" en el que la gente habla del tiempo. Sí, sí, es igual de incómodo. Porque a lo largo del día, si te vas a un gran almacén, vas a tener que repetir la misma frase durante horas, que ya hasta te da apuro...

Y luego está el efecto "muerte súbita", que es cuando te pregunta si te puede ayudar en algo y tú, vas y respondes: Pues mira sí, es que estábamos buscando una sombra que blablabla y se te queda mirando con cara horrorizada tipo robot a punto de estallar pensando: "ha roto el protocolo-ha roto el protocolo.... " y entonces... BOOOOMMMMM. Les explota la cabeza y tú sales corriendo de la tienda. Entonces, las alarmas empiezan a pitar y los vigilantes salen detrás tuya corriendo. Al final saltan sobre tí, te atrapan, cogen la sombra que te has llevado con los nervios y vas directa a la cárcel... y todo... POR HABER ROTO EL PROTOCOLO!

jueves, septiembre 14, 2006

Oda al Grano!..¿Qué he hecho yo para merecer esto?

Resulta verdaderamente traumática la ironía de la vida. Un día te acuestas sumamente feliz y al siguiente te levantas, te miras tan tranquila en el espejo y, de repente... DIOSSS, te ha salido un grano en toda la barbilla!. Pero no un grano de estos qué dices... "no importa, sólo es un puntito negro", no.. es de los de tamaño volcán con un cerebro mamón bien grande y, por si fuera poco, de un color horrible que prefiero no entrar a detallar... y tú, que eres una hacha de las "buenas ideas" no se te ocurre nada mejor que intentar "aniquilarlo" a base de bien. Lo intentas de todas formas y, PLOFFF, por fin... aquello que empieza a sangrar y a soltar de todo, que te das cuenta del asco que da ver salir tus intestinos por tu propia cara... y ahora, que crees que todo está solucionado y que, por arte de magia, el grano decidirá abandonar el campamento y desparecer mágicamente de tu cara.. PUES NOOO. Eso nunca!!. El muy "cabrón" ha aumentado su tamaño x 12, que parece aquello un anuncio de "rimmel", ahora es completamente rojo fuego y, si cabe, llama todavía más la atención sobre el conjunto de tu cara. Entonces, decides utilizar el plan de emergencia y recurres al maquillaje para hacer la restauración completa de la Capilla Sixtina. Y tú, brochazo a brochazo, que sólo te queda ya enyesar la zona... pues, al final, es todavía peor porque ahora pareces un bello grano maquillado pegado a una cara.
Pero, al menos, has conseguido que la gente no te señale con el dedo...

No sé si os pasa, que imagino que sí, que al poco tiempo de haber desaparecido este grano que te truncó la vida durante unos instantes... tú vuelves a rehacer tu vida normal. Es más, estás monísima ahora, de hecho, piensas que el grano fue sólo cuestión de las hormonas de la adolescencia y que nunca jamás volverá a salir, porque tú ya no eres ninguna "niña". Aquella época del acné pasó... De hecho, disfrutas de cada mañana mirándote al espejo y viendo tu cara limpia de granos bastardos a los que nunca nadie quiso... Tu vida es perfecta!

De repente, conoces a un chico, os gustáis, quedáis... y... esa misma mañana te levantas, notas que tu cuerpo pesa más pero no sabes por qué, te sientes como agotada y algo te duele. Te vas a lavar los dientes y... lo ves! (ahora la música de psycosis) . Ahí está, haciendo alarde de su presencia. Esta vez viene con refuerzos, seguramente habrá ido comiendo más y más comida que metías por la boca y en algún lugar de su cueva secreta lo iba metiendo, porque tú jurarías que por la noche ahí no había nada.

Y es que es así, estamos condenados a vivir siempre la misma situación porque el Grano, seamos sinceros, debería ser considerado como lo que se merece. Es más... en lugar de representar al diablo tal y como lo conocemos, deberían cambiarle el nombre y la forma y representar a una mujer recién levantada y con uno gigante en toda su cara, que seguro que asustaría mucho más!!. El Grano es toda una personalidad. De hecho, deberíamos replantearnos lo de la Teoría de Murphy, y llamarla la Teoría del Grano: "si algo puede ir mal, irá mal.. si has quedado con alguien o has de salir en una foto o, es el día de tu boda... TE SALDRÁ UN GRANO".

martes, septiembre 12, 2006

Sólo las puntas, por favor!!!

¿Cuántas veces hemos formulado esta misma frase a nuestro peluquer@?. ¿Qué les pasa? ¿Acaso hacen apuestas para ver quién consigue dejarte completamente más diferente de lo que habías pedido al sentarte en la "Silla Eléctrica" de las peluquerías?.
Porque al principio, entras allí, te suele recibir una chica que te pregunta lo clásico de : ¿Qué te vas a hacer?. Y a partir de lo que respondas... comienzan todos los problemas, porque, pidas lo que pidas, has de estar concienciada de que será una cosa "totalmente diferente".
Pero antes de entrar en el tema de la Silla Eléctrica propiamente dicha, quiero hacer mención de los lavaderos de cabeza, esos "super-cómodos" inodoros diseñados para meter el cuello en vez de las posaderas, para que el peluquero disfrute detrás tuya desenredándote la melena... que digo yo, que se podían meter su manera de desenredar por el... (seamos finos) porque, lo que es a mí, parece que lo que pretenden es a base de tirar y tirar a destajo, que la barbilla acabe en la frente. Eso sí, yo todo el rato con la lagrimilla saltándose en el ojo y tratando de disimular.

Bueno, pues volvamos a la silla eléctrica, en la que, si vas a teñirte, antes de pasarte al "inodoro de cuellos" tienes que pasar por ella.

El tiempo de exposición del tinte es, básicamente, el tiempo que tarda en preguntarte qué color quieres y si quieres mechas o toda la cabeza, y lo que tarda en decidir hacerte lo que le dé la gana.
Y tú, resignada porque no puedes ver nada, ya que el color que te ponen del bote nada tiene que ver con el resultado final, como todas sabemos, pues te resignas a leer los cotilleos de las revistas que te ofrecen, en ese momento en el que no sabes que tu felicidad está siendo truncada. Además, no es por nada, pero espero que ningún hombre con el que pretendáis ligar os vea NUNCA y digo NUNCA con el papel albal repartido por toda la cabeza. Personalmente,en esos momentos, me encuentro gran parecido a la niña del exorcista (cuando me desenredan la cabeza y me dejan los rizos de enferma de psiquiátrico), así que, hacedme caso, que no os vean así!!!.

Por fin, y tras 30 agónicos minutos de lectura insoportable y picores en la cabeza, te pasan al "inodoro" como ya he dicho antes. Allí te enjuagan, te torturan, disfrutan maltratando tu cabecita. Y luego, cuando acabas te ponen una toalla envuelta a la hindú en la cabeza. Pero no penséis que la toalla es para que no os chorreéis la espalda, NO. Es para que el impacto al veros sea menor, ya que no te dejan verte completamente hasta que no te tienen de nuevo maniatada en la "Silla Eléctrica".

Y, de repente, AHHHHHH. Dios mío!!. Te quitan el "turbante" y donde tú dijiste mechas rubias, sólo hay TODO PELIRROJO. Eso, si no han hecho otra de las suyas, como me suele pasar a menudo que te dejan el pelo rubillo y las raíces naranjas o viceversa.. es como si quisieran imponer una nueva moda y tú eres el conejillo de indias.

Pero no importa, una vez este traumático momento superado y cuando ya no te quedan más lágrimas, llega el momento del CORTE DEL PELO!. El peluquero pregunta: Qué vas a hacerte?. Y tú, todo inocente respondes: Sólo las puntas, por favor!. Y si te preguntan y dices que nada... chungo, chungo... no lo admitirán, no admitirán un "no" por respuesta y comenzarán tipo secta a decirte lo mal que tienes el pelo, que está hecho un asco y que habría que cortar "un poquito" las puntas. A lo cual cedes, por miedo a que enchufen la máquina sobre la que estás sentada y te electrocutes sin poder huir, dada la bolsa de plástico en la que estás enfundada hasta el cuello (que parece que a veces la aprietan a mala leche, para que no te llegue pulso al cerebro).

En fin, que tú das tu autorización al corte de puntas, que, en realidad, debería llevar una especie de contrato o algo así, como cuando das la autorización para que te operen, digo yo, porque no es moco de pavo decir a un peluquero que te corte sólo las puntas.

Total, que allí empieza a caer pelo y pelo y más pelo. El peluquero se emociona, te empieza a menear los pelos que el tío se cree Llongueras, y corta que te corta.. y de repente, cuando abres los ojos, porque te han estado echando pelo ahí para que los tengas que cerrar y no veas lo que te están haciendo... pues ala!... toma CORTE DE PELO A LO BESTIA!!. Que te lo han desfilao, decapado, tricotado y todo lo que ellos lo llamen, en otras palabras... que te han matao!.

Así que, luego, no contentos con esto, consigues liberarte de la silla eléctrica pidiendo ayuda a algún buen hombre que pasa por allí, pero cuando intentas escaparte, resulta que un peluquero te pone la zancadilla y te dice: Son 90 € ... y tú... con los ojos desencajados, el pelo color zanahoria con las raíces rubias, flequillo, el pelo por debajo de la oreja piensas... la próxima vez le pido a mi novio que me lo haga él como le salga de los co... porque, total, me va a quedar igual, y encima me va a salir GRATIS!.

¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir "sadomasoquismo"?

Y es que es así, en el momento que te fijas en alguien y te "enamoras"... ya has caído en la trampa. Y mientras más suframos por esta persona, más enamorados diremos que estamos. Y es que el ser humano funciona con un chip sadomasoquista cuando se trata de "amor". ¿Por qué?... Pues no tengo ni idea!.

Se pueden dar las siguientes situaciones a analizar:
a) Te gusta alguien pero tú a él no, pero sigues detrás de él --> Diagnóstico: SADOMASOQUISMO
b) Te gusta alguien y tú también le gustas, pero tiene pareja y aún así tú sigues enamorada hasta los huesos intentando que se dé cuenta de que tú vales más que la otra --> Diagnóstico: SADOMASOQUISMO
c) Te gusta alguien, le gustas y no hay ningún problema, salvo que te gusta más a tí que tú a él y haces de todo por conquistarlo y que sienta muchísisisimo amor por tí con el desgaste que ello conlleva en una relación --> Diagnóstico: SADOMASOQUISMO
d) Te gusta alguien, pero tú le gustas aún más y no para de agobiarte y perseguirte el pobre intentando que acabes loca por él y que renuncies a todo por él --> Diagnóstico: SADOMASOQUISMO...

Y es que así nos podríamos tirar todo el día analizando comportamientos auto-destructivos enmascarados bajo el nombre del "amor". Es como las cruzadas, sólo que aquí todo se hace "por amor".

¿Es realmente amor cuando alguien hace lo que le "pseudo-ordenamos" porque a nosotros se nos antoja? ¿Es amor cuando alguien nos dice haber sido infieles pero le perdonamos? ¿Es amor cuando le decimos a alguien que renuncie a su sueño por nosotros?...

Entonces... ¿Qué es realmente el amor?

Os desvelaré el secreto.... Amor es... cuando abres la puerta de tu casa y ves unos lindos ojitos negros mirándote con la más absoluta adoración, recibiéndote con tal alegría que se te olvidan todos los problemas que tienes, mientras acaricias a esa bolita de pelo. Eso es amor, un amor canino, un amor incondicional a la persona con la que compartes tu vida.

¿Podremos los sadomasoquistas algún día conformarnos con algo así? Puede que no.

domingo, septiembre 10, 2006

¡Cuidado!, Man at Work!! ... historia de un chapuzas

Este post va dedicado a todos aquellos que se dedican a improvisar una "chapucilla" en casa... Por favor, en nombre de todas las mujeres del mundo: ¡DEJADLO, POR DIOSSS!.
El otro día, mi querido hermano me había invitado a ver por primera vez su casa, una vez amueblada. Así que eso hice. Fui a su casa, entré y, sorprendentemente, todo estaba perfecto. Él mismo alardeaba de haber colocado él el mueble de la entrada (que era una especie de balda negra del IKEA suspendida en la pared gracias a tornillos) y de haber puesto las lámparas del salón él solito.
Hasta ahora todo iba en orden, fui revisando la casa y todo perfecto, hasta que de repente, se acercó a la balda de la entrada, colocó un jarrón encima y... A LA MIERDA LA BALDA!!!!. Media pared arrancada!. (Menos mal que, al menos, nadie salió herido).

Y otro día, poco después, fui a su casa de nuevo y fui al salón. Era ya tarde así que di al interruptor de la luz. ¿Acaso pensáis que la lámpara del techo se encendió?. NOOOO. Ahí estaba, muy mona puesta, pero sin luz. Luego descubrimos que había conectado mal los cables!.

También fue gracioso el día que pusieron la lavadora por primera vez... aquello no echaba agua... Gracias a Dios nos dimos cuenta de que "Atención: No estaba enchufada".

Y no es que quiera hablar mal de mi hermano, estoy segura de que los padres, hermanos, novios, maridos, hijos y extraterrestres masculinos, salvo los que por gracia divina tienen el don de arreglarlo todo a lo McGuiver, el resto debería conformarse con leer el periódico, pero, por favor, SIN tocar NADA!.

Desde aquí mi reivindicación y estas plegarias:
NO QUEREMOS MÁS BALDAS EN LA ENTRADA QUE SE CAIGAN
NO QUEREMOS MÁS LÁMPARAS QUE NO ENCIENDAN
NO QUEREMOS MÁS COMIDA QUEMADA,
NI MÁS GRIFOS QUE CHORREEN
NO QUEREMOS LECTORES DE DVD QUE NO LEAN DVD PORQUE OS EMPEÑÁIS EN QUE EL MANDO NO FUNCIONA COMO NOSOTRAS HEMOS LEÍDO EN EL "MANUAL".
...

Hacedlo por el bien de la humanidad!

El Síndrome del Taxi Ocupado

Y es que, aunque el título suene raro, la explicación tiene mucho sentido.
Todo el mundo sabe que cuando la gente no tiene pareja, no consigue ligar ni harto de vino, pero oye, es echarse novio y... MAGIA!!!. De repente, parece que las fuerzas del Universo confluyen entre sí y el planeta VENUS se fija en tí, desprendiendo tú una especie de "feromonas" extrañas o algo así, de atracción masiva para otros machos depredadores. Y da igual que ellos no sepan que tienes pareja, de repente, te conviertes en una especie de sex-symbol y tú te preguntas: "Pero.. qué coño les pasa??. Por qué cuando estaba sola no me comía ni los mocos y ahora... no me los puedo quitar de encima, que parece que todos echan su CV personal y que yo soy infoligue.com o algo similar.
¿Será que tienen algún tipo de radio-frecuencia que les hace desear a quien está ocupada?. Es como si, de repente, estás en la Gran Vía y no hacen más que pasar taxis libres pero no los coges, y de repente, pasa uno ocupado y vas corriendo hacia él, te metes, das una paliza a la persona que lo ocupa y te sientas junto al conductor con la mirada psicópata llena de venas con sangre....

Así que tú, como buena persona que eres, has de resistirte a todas las ofertas de "noviazgo-temporal" y tratar de mantenerte fuerte!.
Y ya sabes, como, por arte del destino, te vuelvas a quedar sola... apúntate a un curso de ganchillo por fascículos porque, lo que es ligar, no vas a ligar hasta que, de repente, un buen día, un buen hombre se fije en tí y te proponga algo serio y estable!

Moraleja: ¡No hay quien los entienda!, así que... no sufráis, no os desesperéis... si queréis ser una triunfadoras en esto del amor... haceos imposeíbles y el éxito estará garantizado!

¡Pero si de esto ya tienes dos!!!

Sé que, aparentemente, puede sonar cruel el título e, incluso, me atrevería a decir "duro" para algunas... pero, hacedme caso, NUNCA y digo NUNCA debéis ir de compras (bien sea de ropa o maquillaje) con vuestra pareja... y por qué?. Lo explicaré a continuación.
Si hay algo que no soporto es ir a comprar maquillaje, por ejemplo, y que mi novio esté continuamente como una mosca "cojonera" dando vueltas como a tu alrededor. Cada vez que coges un maquillaje se te acerca y te dice: "Pero si de eso ya tienes otro!", "pero si ya tienes muchos carmines", "pero si el otro día ya te compraste uno así!... Y tú, que no puedes pararte a darle una disertación sobre diferencias entre marcas, texturas, colores, tonalidades, etc, etc.. te limitas a resoplar todo el rato y, al final, algo de lo que debías disfrutar, como es "salir de compras" se convierte en el día de "DE ESO YA TIENES".
Y, con la ropa, son peor si cabe. Se quedan como aislados en una esquinilla de la tienda mientras tú vas y vienes de acá a allá viendo y tocando y comprobando cosas... y él, se te acerca de repente y te dice: "¿Por qué no puedes seguir un orden lógico?, primero mira lo que hay a la derecha y luego miras lo que hay en la izquierda... que vas en zig-zag como una loca!!". ¿Una loca?... Será posible.. encima de que nos está arruinando nuestro "super-día". Que te dan ganas de responderle a su pregunta: "Señor, sí, señor". Y es que los hombres no comprenden que la compra de ropa en una tienda no lleva ningún sentido lógico, de repente ves algo y te lanzas a por ello y, justo mueves un poco la inclinación del ojo y justo algo brilla a lo lejos de la tienda y tienes que ir a por él a ver qué es, cuánto cuesta y qué tal nos quedaría.
Y luego, lo peor es cuando le pides que entre contigo en el probador. Me hace mucha gracia cuando entro en un probador y justo fuera están todos los hombres-compañeros-de-mujeres-probándose-ropa que sirven de armarios roperos, con esa cara de amargados y, nosotras, prueba que te prueba. Salimos y él, tan amablemente nos dice: "Joder, qué pedazo de culo tienes" y se cachondea... o te dice "oye, oye, no vayas enseñando tanta pechuga"... o, también los hay de los que no te deja probarte nada porque encuentra los probadores como algo morboso y nada más quiere meterse contigo a intentar meter mano mientras te pruebas las cosas e intentas echarlo continuamente, pensando: "la próxima vez vengo yo sola".
Y lo que ya es insuperable, es cuando vas de compras tan feliz y los tienes todo el rato quejándose antes de entrar en apenas dos tiendas: "¡Estoy cansado!, Me aburro!, ¿Cuánto queda?" como cuando eres pequeño y tus padres te dicen que te vas de viaje a la playa... y te tiras todo el viaje incordiando sobre cuánto falta... pues ahora lo sufres cuando vas de compras con tu pareja... TODO UN TRAUMA!.
Así que, mi consejo es que nunca se vaya con un chico-pareja-compañero de compras, porque no valen para eso, no sirven, no nos engañemos... sufren muchísimo, hasta incluso cuando es para ellos y tienes que elegirles de todo tú porque si no no se llevan nada. Es preferible SIEMPRE ir con una amiga que tenga unos gustos similares a los nuestros que hasta nos puede aconsejar bien o incluso llevarnos alguna cosa mona mientras estamos en los probadores.
PD. También determinar si queréis ir acompañadas o no por vuestras madres o amigas horterillas, porque siempre os dirán: "Mira!, has visto qué bonito es este vestido?"... y tú tendrás que poner cara de pócker y usar toda tu diplomacia para decirles muy educadamente que no o usar nuestra "mentirijilla piadosa" del tipo: "Ah, pues sí, tía, está bien"... e intentas sacar algún tipo de cualidad positiva del producto. Por ejemplo, si te señalan unos zapatos feísimos diremos educadamente: "Ah, pues tienen pinta de ser muy cómodos"... y así nos habremos escapado de la situación, siempre evitando tener que probárnoslo; simplemente, iremos a la prenda que haya bastante cerca como si nos interesara más otra cosa aunque no descartáramos la "horrorosa" que nos han aconsejado.
Así que, o bien vais con alguien afin a vuestros gustos o, como dice el refrán: MÁS VALE SOLO QUE "REGULÍN" ACOMPAÑADO en esto de las compras.

viernes, septiembre 08, 2006

Y yo con estos pelos!!!

¿Por qué será que los hombres nunca se dan cuenta de lo que nos hacemos o dejamos de hacer en el pelo?.
Es una gran verdad, los hombres no se fijan en nuestro color de pelo, ni en nuestro color de ojos... (bueno, conste que estoy generalizando, no quiero que alguno que lo hace se sienta aludido, pero la grandísisisima mayoría así es).
Y tengo para apoyar esta gran afirmación un buen ejemplo. Mi pelo de siempre es y ha sido rizado. Estuve compartiendo piso con 3 chicos durante un año y ¿A qué no sabéis lo que pasó cuando un día volví a casa con el pelo completamente liso de la peluquería muy mona yo??. Pues no pasó absolutamente nada. De hecho, yo me iba contoneando a lo "L'oréal, porque yo lo valgo" por toda la casa y no notaba ninguna reacción, así que tomé la iniciativa y le pregunté a uno de mis compañeros...¿Me queda bien?. Respuesta: ¿El qué?. "Pues el pelo liso, qué va a ser?!!". Respuesta masculina: "Ah, pero no lo tienes así siempre?". Moraleja... ESO ME PASA POR PREGUNTAR.
Y ¿Nunca os ha pasado que preguntáis a vuestra pareja, al poco tiempo de salir con ella de qué color exacto son vuestros ojos y son completamente incapaces de definirlos?. Y, sin embargo, nosotras, siempre sabemos todo sobre ellos: color de ojos exacto, pelo exacto tipo "mi novio tiene el pelo castaño ceniza tirando a un beige con ciertos matices dorados" jajaja. Pero ellos no pueden, no tienen esa capacidad, ese "disco duro" que almacena todos los detalles físicos de las personas.
Otro ejemplo de que no prestan atención a esas cosas y no tienen mucha idea: una amiga mía siempre va maquillada, bien, un día no se maquilló y un compañero le preguntó: ¿Qué te has hecho en el pelo, te noto diferente?. Claro, nos miramos ambas y nos quedamos atónitas... (pobrecillos).
Eso sí, mi novio, por ejemplo, sí se da cuenta de cuando me hago cambios en el pelo... pero no los buenos, no, sino los que, por desgracia, no me sientan del todo bien, del tipo: "Que sepas que te han dejado el pelo de color zanahoria"... y tú, que te has gastado una pasta en la peluquería sientes ganas de querer matarlo...se te enciende la llama de los ojos y piensas en imágenes sanguináreas en las que vuestro novio es el protagonista.
Y luego, otra cosa, una vez que ya tienes pareja estable, aunque no todos, claro está, cuando estáis durmiendo en la cama y tú con tu pelo divino lo dejas sobre la almohada y él, de modo romántico te dice: "Cariño, me estás haciendo cosquillas con el pelo y no puedo dormir, cualquier día de estos te lo rapo y ya está...". Ala!... menuda bomba!!!. Qué me lo va a rapar, dice!!!... será mamón!!!!.... es más, algunos hasta te dicen: mira, así nadie se fijaría en tí y serías... toda para míii". Y entonces no sabes si salier corriendo por si realmente algún día se le ocurre dejarte la cabeza como a Kojak.
Es cierto que a los hombres hay que perdonarles estas cosas, porque en el fondo, es que no caen en la cuenta, no son conscientes de lo que para nosotras significa, de la importancia que nuestro pelo tiene para nosotras... cómo ellos no pueden hacer gran cosa con él!. Pero... si hay algo imperdonable son las mujeres vs las otras mujeres.
Es tan importante el pelo que, en una ocasión, una amiga mía con el pelo precioso y largo me preguntó si debía cortárselo "a lo chico". A las dos nos gustaba el mismo chico así que pensé que sería ... "una buena idea" (ahora que lo pienso sé lo cruel que fui). El caso es que mi táctica psicópata no funcionó y al final acabaron saliendo juntos, aunque a la pobre no le quedó demasiado bien el escarnio que le hicieron. ¿Por qué seremos tan bobas las mujeres con nosotras mismas, por qué tanta competitividad??.
Así que mi conclusión final y a la cual he llegado tras varias reflexiones es la siguiente:
Si un chico o un hombre no te hace ningún cometario acerca de tu nuevo look es que no te queda mal, porque no se ha dado demasiada cuenta como para hacer un comentario mamón. Y si te queda bien siempre te lo dirá. Pero, si una mujer te dice que te queda mejor de otra manera, de la cual tienes claro que no te favorece para nada, no lo dudes, es que te va a quedar mal. Y si no te hace ningún comentario y hace como que no se ha dado cuenta, es que estás espectacular!!!.
NOTA: las opiniones aquí vertidas se han basado en personajes irreales, es más, la misma autora es irreal, no os sintáis heridas, que todas sabemos... que en el 99% de los casos... ES ASÍ.

miércoles, septiembre 06, 2006

El mito de la "Cara Lavada"

El otro día mi prima y yo estábamos charlado acerca de los hombres, metidas en su coche de vuelta a casa tras una magnífica cena de chicas cuando nos dimos cuenta de una cosa... nuestros novios respectivos compartían muchas más similitudes de las que pensábamos. Una de las principales y de la que más nos agobiábamos era el hecho de haber pasado varias horas arreglándonos, restaurándonos para salir con nuestro chico y, de repente, salíamos a lo "ta-chánnn" frente a él y lo único que decía era: "No sé para qué te maquillas, si estás mejor con la cara lavada"...
Que quede claro que cualquier chica o mujer que se arregla para que la vea su pareja, pretendiente o simplemente amigo buenorro... jamás puede tolerar un "¡Estás mejor con la cara lavada!". ¿Lavada???. Pero
¿Acaso no aprecian nuestro esfuerzo por intentar sacar toda nuestra belleza interior al EXTERIOR... ??. ¿Acaso creen que diciendo eso deberíamos sentirnos alagadas en lugar de terriblemente heridas tras nuestro paso por la "cirugía cosmética-pintarrajeo divino de la muerte"??.
La verdad, es como si ellos estuvieran jugando un partido de fútbol y metieran un golazo y al terminar, nos acercáramos a ellos y les dijéramos: "Hola... juegas bien, pero... me gusta más cuando estás sentado en el sofá sin hacer nada!!"
Y es así de duro y cínico. Podréis pensar que soy superficial al 100% pero no es así. Nada tienen que ver el tocino y la velocidad, y nada tiene que ver el pensar que desmaquillada y en chandal no estás del todo mal, con el hecho de que arreglada y bellamente maquillada estemos espectaculares...
Lo mejor de todo es que muchas veces ni siquiera se dan cuenta de que vamos maquilladas, vamos tan sutilmente arregladas que piensan que al despertarnos por las mañanas estaremos así de perfectas con esa apariencia de "cara lavada irreal"... pero no, la realidad es que por las mañanas nos huele el aliento, tenemos legañas, pelos de loca y la baba seca en la comisura de los labios (disculpad que pare un poco ... pero es que según lo voy escribiendo me río yo sola de imaginarme la escena tan real que estoy describiendo).
Por eso, cuando un chico u hombre de la edad que sea nos hace ese comentario, es que obviamente no sabe de lo que está hablando.
De hecho, esto es algo que siempre me he planteado.. ¿nos arreglamos realmente para "nosotras mismas" como solemos decir... o es más bien un "nos arreglamos para que los demás nos vean", pero incluso, voy más allá... mi opinión y creo la más acertada aunque me digáis siempre que no... es que, en realidad, y aunque jamás lo reconozcamos, nos arreglamos para que nuestras amigas vean lo monísimas que estamos y sepan que tenemos mejor materia prima que ellas para poder escoger a un buen hombretón. ESA ES LA AUTÉNTICA REALIDAD, EL TO BE OR NOT TO BE DE LA ESTÉTICA. El saber que no vamos a dejar competencia a nuestro alrededor.
Pero incluso, aunque tengamos pareja, si quedamos con varias parejas o amigos y amigas sueltos... nos arreglaremos y emperifollaremos para que todo el mundo (nuestras amigas y conocidas u otras mujeres que por allí merodeen) se mueran de envidia de lo bien que nos queda el pelo así o asá, del tipito que estamos consiguiendo gracias a tal o cual dieta o ejercicio que nunca admitimos hacer... un poco como el último anuncio del té que si habéis visto en la TV sabréis de lo que hablo.
Por eso, no puedo decir que me arreglo para mí, ni para mi pareja (que también) sino para el conjunto de féminas que haya a mi paso por la faz de la tierra. Y, de paso, que los hombres piensen que somos irresistibles y no sepan por qué, aunque piensen que es porque somos muy naturales con la "cara lavada".